jueves, 25 de junio de 2015

Roxett y el sexo: Punto de encuentro

Me dijeron que un aeropuerto era el punto de encuentro de la soledad. Donde las almas caminan hacia sus respectivos destinos, dejándose llevar por la inércia del movimiento y arrastrados por las sombras del pasado.

Observo a las almas caminando con inmensas maletas, arrastrando los pies y buscando un destino, su destino.
Todos y cada uno de ellos tienen una historia que contar, una pasión oculta y un secreto inconfesable. Todos han amado alguna vez a un cuerpo lleno de pasión y han disfrutado del extásis del infinito orgasmo con almas insaciables del sexo.  Gemidos insonoros y olores inconfundibles, todo queda en el recuerdo transportado por las sombras.

Mis sombras juegan entre ellas siendo independientes las unas de las otras. Sintiendo el momento y disfrutando del placer del sexo. Cada lengua, caricias y pieles son diferentes. El secreto mas puro e incondicional que se puede sentir en esta habitación,el punto de encuentro de la pasión.

Encuentrame....estoy viajando con mis sombras.

martes, 23 de junio de 2015

Roxett y el sexo: Olvidé Olvidarte

Tú unico defecto, no despertar junto a mi. Te marchas sigilosamente olvidandote tú olor en mi piel. Este permanecerá puro hasta la próxima vez que tú cuerpo saboreé el mio. ¿Cuando volverás a esta habitación? Dime cuantos momentos he de esperar tú sexo.

Recuerdo tú mirada recorriendo mis curvas, esperando encontrar olvidos todavía no olvidados. Olores que permanecen a otra habitación de cuya denominación no es la mia. Siento que el color naranja de mi habitación no forma parte de tú presente. Sentimientos no encontrados y que yo deseo rescatar. Endulzo mi cama para tí y duele no ser probada. ¿Qué me pasa? ¿Porqué deseo amarte?

Escribir sobre papel mojado, hace que la tinta desaparezca difuminandose en un tono azul cada vez mas oscuro. Querer escribir como mis labios recorrian cada centímetro de tú piel, ver tu mirada de decepción buscando lo perdido, hace no pueda expresar lo mucho que esperé ese momento.

Pienso en tu cuerpo desnudo mientras te acariciaba. Escucho en silencio tus gemidos, aquellos que hacian que te extremecieras cuando mi boca recorria tu ombligo hasta llegar a tocar lo que yo mas deseaba. Mi lengua y mis labios ofrecian todo para ti. Deliciosa experiencia la de hacerte sentir.

Aprender a no ser amada es una virtud aprendida. Ser pura pasión sin buscar nada a cambio un triumfo. Olvidar tu mirada algo imposible.

lunes, 11 de mayo de 2015

Roxett y el sexo: Azul

Como olvidar eso ojos de un color azul claro que persiguen mis movimientos, que miran mis curvas y expresan sentimientos ocultos. Como olvidarte...sin dejar de recordarte. Como sacar este dolor que hay dentro de mí y la resignación de no volver a verte...

Un viaje predestinado a encontrarte, unos primeros minutos a tu lado bastaron para saber que no quería que salieras de mi vida. Un encuentro con fecha de caducidad mezclado con una pizca de pasión incontrolable.

Nuestros cuerpos se fundían en la mas intensa excitación que producían nuestros sentimientos. Me recuerdas húmeda y yo te recuerdo excitado. Tus gemidos expresaban todo aquello que no eras capaz de decirme con palabras. Tus movimientos al poseerme gritaban que me querías solo para ti y tus calientes abrazos tras el tan esperado orgasmos eran lo más parecido  al paraiso.

Cómo olvidar esos ojos azules....

Roxett y el sexo:Tú Tinto y yo Blanco

Cuando levanté la mirada, entendí que eras tú. Yo era una princesa cansada de cuentos, donde los principes eran demasiado azules y de tonos que no llegaban a la altura de un color merecedor de un cuento donde las princesas solían ser las dueñas del corazón de cualquier hombre capaz de rescatarla de enormes, grandes y horribles dragones.

Entendí que eras tú, cuando tú perfume embriagaba mis sentidos y permanecian en mi alma hasta nuestro próximo encuentro. Entendí que eras tú la primera vez que te perdí y no era capaz de vivir sin tí. Entendí el significado de la palabra amor cuando compartí contigo mi corazón.

Aquella noche tus manos recorrieron la linea que separa el bien y el mal. Tus labios pecarón sobre mi piel, haciéndome sentir la diosa más maligna del Olimpo. Tú eras el transeunte que decidió recorrer mi mundo, hasta llegar a mi habitación. Necesitabas sentir el placer de lo prohibido para escribir la aventura de pecar sobre papel mojado. Que sensación más extraña; una habitación donde el sexo quedaba en un segundo lugar y dónde le dabamos importancia a los sentimientos más efimeros. 

Que sensación la de dormir junto al amor, abrazar al deseo y soñar en la misma almohada...

lunes, 2 de junio de 2014

Roxett y el sexo: Océano

El recorrido por ese largo pasillo me hacía plantearme su llamada. Me preguntaba porque había caminado tantas veces hacia él. Cuando llegué a su oficina me quedé inmóvil, observando como sus dedos bailaban sobre aquel teclado negro que un día decidió escribirme un adiós. Durante unos segundos seguí planteándome el porqué accedí a verlo...porqué contesté su llamada. Mis dedos acariciaron la puerta para emitir el sonido que el conocía a la perfección. Anuncié mi llegada. Alzó la mirada al frente y sus ojos se postraron sobre los míos, se hizo el silencio del recuerdo y se dibujó una sonrisa en su cara.

Su perfume embriagaba mis sentidos y sus gestos intentaban ganarme. Se levantó de la silla y se acercó a mi con aires de vencedor. Me besó las mejillas suavemente a la vez que postraba sus manos en mi cintura haciéndome sentir suya una vez más. Rápidamente me alejé y cogí asiento dispuesta a escuchar que quería de mi. Su mirada seguía el cruce de mis piernas  nerviosas y posiblemente excitadas por el simple mero de recordar aquella oficina.

Una larga conversación de madurez hizo que pudiera coger las riendas de aquel encuentro durante unos instantes pero de repente necesitó sentir el poder y se levantó de su gran silla de piel negra. Caminó por la oficina a la vez que repetía una y otra vez lo orgulloso que estaba de mi y se colocaba medallas por mis  propios éxitos profesionales. Lo miré a los ojos y me levanté de la silla, me acerqué a la gran ventana mientras sentía como su mirada seguía el contoneo de mis caderas. Me quedé contemplando las grandes vistas al inmenso océano que nos rodeaba.  Me sentía dueña de mis propios deseos y decisiones.Se hizo un gran silencio.

Sentí como se acercaba hacia a mi y cuestión de segundos noté  una sensación de calor en mi nuca que hacia que me difuminará entre las vistas." Que bien hueles, Roxett"- me decía. Postró su nariz en mi cabello  mientras inspiraba mi perfume. Seguidamente sus labios comenzaron a besarme por todo el cuello. Sus manos acariciaban mis brazos. Podía sentir su erección. Sentía como mi cuerpo ardía de excitación . Uno de sus brazos me inmovilizaba agarrándome por el pecho y su mano derecha jugaba buscando mi clítoris. Me acariciaba los muslos y buscaba mi deseo. Deseaba meter su suave mano entre mis braguitas y acariciar mi delicado y húmedo clítoris. Cerré los ojos y gemí tan dulcemente que el aire de mis garganta salía con expresiones

Mis manos apoyadas en el cristal y mi mirada perdida en el océano hacía que cada vez lo deseara más pero algo me decía que no iba a disfrutar tal y como me merecia :

"Roxett, no estás en tú habitación"- pensé.

Me giré hacia a él y estando aún rodeada por sus fuertes brazos, lo miré a los ojos y seguidamente miré sus labios. Acerqué mis labios a los suyos y saboreé su excitación. Acaricié su atractivo rostro y le dije en tono muy suave y agresivo:

" No me hagas perder el tiempo"

Salí de aquella oficina saboreando el éxito.

sábado, 3 de mayo de 2014

Roxett y el sexo: Jadeos

Quitarme la ropa y el sueño para poder sentirnos toda la noche. Gritando en voz baja que esta noche solo tú vas a entrar en mi habitación. Sin permiso y con dos normas a cumplir. La primera norma será que bajo ningún concepto podrás correrte antes que yo y la segunda que deberás de aguantar el placer hasta que ya no puedas evitar correrte encima de mí.

Yo estaré encima y tú no podrás moverte. Tus brazos estarán atados con una cinta invisible que yo misma te haré imaginar. Tumbado, podrás sentir como mi clítoris se estimula con tu miembro. Notarás la humedad de mi secreto y sentirás un calor placentero que hará que me recuerdes en tus momentos a solas. Me pondré encima de ti y desearás penetrarme hasta lo mas hondo de mi cueva...pero no lo olvides, yo mando, tú solo debes  disfrutar. Me moveré suavemente, danzando al son de nuestros deseos. Suavemente entrará pero lo que más te excitará serán los movimientos de mi cuerpo frotándose con el tuyo. Mi perfume, mis caricias y mi boca, se complementarán a la perfección para darte todo el placer que un hombre pueda desear.

Tumbado. Paralizado por los movimientos de tú Roxett. Aumentaré la intensidad y el éxtasis no tardará en llegar. Te sentiré hasta lo mas hondo y gritaré de dolor placentero. Escucharé tus jadeos incontrolables y tus palabras pidiéndome que no pare de moverme. Que fácil te lo pondré. Empezaré a masturbarme con tu miembro dentro de mi y  a la vez mis movimientos irán aumentando. Me correré para ti...gritaré por ti. Humedeceré tu miembro aún mas y explotarás sintiendo mi orgasmo. Córrete para mi...córrete.

Un deseo que envenena. Un sentimiento impuro que me excita. Sexo sin limites y salvaje.

Yo mando....no lo olvides.




Roxett y el sexo: Blues

Seguir cuando creo que no puedo mas...es lo que me diferencia de los demás. Sentir que me falta el aliento cuando me miran no entra dentro mis  fantasías. Dejar de contar al mundo lo que me excita para gritar lo que me enamora. Aprender a querer... y olvidar tener que ser una Diosa. Disfrutar de ser amada a la vez de ser deseada. Olvidar a la fémina dominante que aprisiona a sus mansos guerreros  en una habitación...para dejar las puertas abiertas a los sentimientos. Sentir unos labios carnosos en mis pechos que me hacen anularme como Diosa del Olímpo para convertirme en una esclava romana. Algo está pasado...

Una velada a la luz de las velas y un Blues. Un roce en la mejilla y una caricia en el  cabello con la mas sincera suavidad y amago de hacerme llegar al éxtasis mientras sus manos caminaban en un caliente recorrido hacia mi suave espalda. Solo él consigue atraparme entre sus brazos sin que me de cuenta. Sentía sus labios carnosos saboreando mi miel. Sus manos consiguieron atravesar mi vestido y se postraron en mi cintura con la intención de desnudarme delicadamente...el reloj dejó de funcionar durante toda la noche para convertirnos nosotros en dueños de nuestro tiempo. Durante semanas estuve deseando ese momento. Fantaseando con sus caricias, besos y abrazos...e intentando imaginar el dulce olor de su cuerpo. Solo pude cerrar los ojos y dejarme llevar en ese bonito baile. Escuchaba sus gemidos que a su vez me hacían deducir la intensidad de su excitación. Tocaba melodía en mi delicado secreto, y hacia desaparecer mi aliento que con el tiempo parado nos hizo fundirnos entre orgasmos muy deseados.


Abrí los ojos, la habitación cambió de color....y el reloj volvió a su hora.

domingo, 13 de abril de 2014

Roxett y el sexo: Mi boca

Dejar volar la imaginación. Sentir como me penetras con tan solo imaginarte. Arder con la ropa puesta y odiar a mis pensamientos por no dejarme ver mas allá de tu sexo. Tocarme en secreto cuando me miras y desear que vuelvas a mis sabanas de raso rojo cada vez que te veo.

Ni el tiempo ni la distancia dejan olvidar lo que te deseo. Aquellos encuentros en los que era tu esclava han resultado convertirme en tu ama. Adoro poseerte y lamer cada rincón de tu desnudo torso. Acariciar con mi húmeda lengua tu cuello mientras me deslizo muy lentamente por el recorrido de tus mas deseados sueños conmigo. Me excita saber que cuando mis carnosos labios recorren tu torso lo único que deseas es que llegue a tu miembro. Me calienta  ser mala y dejarte desearme por largos momentos. Explotas de la excitación y yo me humedezco solo con escuchar tus gemidos. Sacas a tu fiera y me agarras del cabello. Necesitas dominarme...pero yo no te dejo. ¡Yo mando! Yo decido cuando jugar con tu miembro. Disfruto poseyendo algo que no es mio.

Y llego a tus deseos. Tu miembro disfruta en mi boca. Ahora es mio. Me lo introduzco de tal manera que te trasladas a otro mundo, aquel donde solo puedes desearme a mi y a nadie mas. Te oigo disfrutar de tal manera que me excita a seguir comiendo de tu fruto. Todo se humedece en esa habitación. Se que no puedo parar y que estas a punto de llegar...deseando dármelo todo. Necesitas correrte y sentir como nuestros fluidos se mezclan en mi boca.

Siempre pienso que es la última vez que te veré...pero todavía no eres capaz de olvidar mi boca.

martes, 21 de enero de 2014

Roxett y el sexo: Mirame

Creo en el destino como si fuera  mi punto de partida. Era el lugar y el momento idóneo. Podría haber caminado en otra dirección, podría haber elegido el camino mas largo e incluso haber estado a punto de perderme una noche tan pasional como aquella,pero...no fue así. El camino correcto fue seguido por una mirada perfectamente captada por mi. Me sentí observada mientras caminaba sola por aquella avenida. Sentí como  me observaban desde la cristalera de aquel bar y enseguida supe que debía de entrar.  Bajando los escalones de aquel modesto lugar, estaba él...a punto de averiguar porqué Roxett estaba allí.

Una copa tras otra...y miradas donde sobraban las palabras. Durante varias horas deseaba ser poseída por aquel hombre que me miraba,  me sonreía y me hablaba...sabía que esa noche él era para mi. Cuando quise darme cuenta, miré a mi alrededor y el bar estaba vacío, sólo quedaba él...y yo, junto a un cruce de piernas que atentaba sobre nuestros instintos más básico. Cerró la puerta y se acercó muy lentamente hacia mi...me abrió cuidadosamente y me atrajo hacia él, besándome de tal manera que era imposible querer parar. Desabrochó mi camisa con las mismas ganas que deseaba penetrarme, observaba mis pechos con tal adoración que no tardó ni un suspiro en devorarlos con sus carnosos labios. Su mano llegó a mi intimidad y lo único que pudo sentir era como me humedecía ante él. Mi cuello , mis pechos...mi boca, todo estaba siendo besado, hasta que de repente sentí como entraba dentro de mi con tal dureza que no pude contener la satisfacción de mis gemidos. Su miembro era lo que había estado deseando desde el  preciso momento que me preguntó que deseaba tomar.

Me bajó del taburete y me postró sobre la barra, para penetrarme desde atrás. Mis uñas arañaban la madera, y desde ese dolor placentero me penetraba una y otra vez...era maravilloso ver como nuestros cuerpos iban al mismo ritmo, como sus manos cogían mis hombros y acariciaban mi pelo mientras me hacia toda suya. Fuimos capaces de llegar a un  infinito orgasmo...y decidir continuar en la habitación de mi hotel.

Mientras me vestía...le pedí pagar...y sólo fue capaz de decirme, que esa noche corría de su cuenta, por lo que creo que tengo una deuda pendiente.



lunes, 6 de enero de 2014

Roxett y el sexo: Buscando a Venus

Necesito escribir sobre algo que nunca he vivido y que solo imaginarlo me hace humedecerme. Me intriga saber que sentiré y como reaccionaré. Tocar una piel de mujer y sentir que encontraré algo que conozco muy bien...una venus excitada y en pleno momento de pasión. Como será...?

Me imagino nerviosa y a la vez excitada con pronósticos de correrme a la velocidad de la luz. Saborearé unos pechos y tocaré un cuerpo suave y con un olor muy parecido al mio. Desnuda ante a mi, dibujaré con mis manos todo su cuerpo. Acariciaré cada rincón de su piel...y a la vez estrecharé su cuerpo contra el mio. Adoro gemir, me excita una bonita voz...y deseo que giman de placer para mi. Tengo la lección aprendida y se como me gusta que me laman mi tesoro, por lo que espero saber hacerlo igual. Mi lengua por primera vez sabrá lo que es el sabor de una mujer y mis dedos se introducirán dentro de una diosa que sentirá el placer de la locura. Rozaremos el éxtasis juntas....me enseñará los secretos de un duo no mixto y me besaré como si fuera mi primer beso. No logro imaginar esa sensación y deseo que pase en mi habitación.

Mi primera vez me intriga...porque desconozco esa sensación de poseer a alguien con tu misma feminidad. No habrá batalla de sexo y la dulzura de la mujer se duplica. Que hermosa foto para el recuerdo, donde dos mujeres desnudas se entrelazan y sienten el sexo sin miedo.

Roxett parece ser que necesita seguir experimentando...

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Roxett y el Sexo: El reencuentro

Entre toda esa gente, sabía que te iba a encontrar. Como si de un radar se tratase. Me bastó verte de espaldas para saber que me esperabas a mi. Todo estaba estudiado aunque nosotros no supiéramos la lección. Se que me esperabas, que después de tanto tiempo volverías a probar mi dulce hiel. Nuestras miradas se cruzaron, y tú sonrisa imposible de comparar con nadie en esa sala me sonreía solo a mi.

Sus palabras después de tanto tiempo, me hicieron revivir todos esos momentos de placer a su lado. Todo lo que pensaba olvidado...volvía a crecer dentro de mi. Su mirada penetrante y sus labios humedecidos por aquella copa de vino, querían volver a sentir mi desnuda espalda. Un pequeño gesto quería que nos retirásemos a un lugar secreto...como en los viejos tiempos. Como olvidar lo que era estar a solas contigo. En aquella desconocida oficina y sin cerradura...me daba igual, hacía demasiado tiempo que no le probaba. Sentado en aquella gran silla de cuero me arrodillaba ante él. Volvía saborear su miembro, lamiéndolo poco a poco y muy dulcemente como a él le gustaba que se lo hicieran.

Dejé de escuchar ruido allí  fuera por un instante, solo podía sentir su respiración cada vez mas fuerte y su cara de placer mirando como me introducía en mi boca todo lo que yo mas deseaba. Sabía que yo también quería, nunca fuiste egoísta. Sus fuertes brazos me postraron sobre la mesa, buscaban mi sexo para introducir el suyo. Mis piernas rodeaban su cuerpo y sus movimientos cada vez mas rápidos hacían que sintiera ese dolor placentero que solo él sabía crearme. Era imposible no gritar, era imposible no pensar que allí fuera estuviera lleno de gente hipócrita felicitándose por sus grandes éxitos profesionales...en ese momento solo pensaba en nosotros...y sobretodo en nuestro placer. Me encontraba tan humedecía que su pene entraba como si estuviera creado para mi. Me acariciaba mis pechos mientras yo me masturbaba. Él me miraba...y me miraba...y gozaba viendo como me tocaba, sin dejar de penetrarme. Adoraba que me dijera que me corriera para él...y así lo hacía mientras él  rociaba todo mi pubis con su semen. Volvimos a sentir un orgasmo prohibido pero esta vez...no en su oficina.

Resultó ser  el cocktail navideño mas blanco que jamás hubiera imaginado...

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Roxett y el sexo: En las nubes

Durante años soñé encontrar una fantasía que fuera capaz de hacerme sentir única y envidiable por todas aquellas personas que al igual que yo nos encanta probar lo prohibido.Aquel día, en aquella larga fila de embarque, nuestras miradas se cruzaron y supe desde el primer parpadeo que aquel hombre de piel blanca y acento dulce sería capaz de realizar mi sueño. Sobraban las palabras, su mirado me encendió y su ingeniosa capacidad  de seguir mis pasos y conseguir sentarse a mi lado fue lo que mas pudo excitarme.

Era fácil. Nuestro tono se elevo más rápido que aquel avión. Mi falda dejaba mostrar lo que él podría saborear y mientras mi brazo acariciaba el suyo inocentemente... Una gran conversación sin significado alguno y de mínima importancia, me hacía imaginar como seria en la cama. Me miraba mientras hablaba de...no se, simplemente conseguía hacerme humedecer. Las luces tenues en un vuelo nocturno y el frío de ese enorme aparato, hacía que tuviera que taparme con mi gran pañuelo de seda, toda una gran estrategia por mi parte. De repente, comencé a sentir como sus calientes manos acariciaban mi pierna y poco a poco hacían un maravilloso recorrido hacia mi sexo. Sus dedos consiguieron llegar a  mi clítoris. Lo acariciaba con tanta suavidad que  mi cuerpo se estremecía de la excitación que me causaba esa situación. Su cara de placer y su miembro  eréctil a través de su pantalón, me hacia desear mas...quería sentirla y que me penetrara. Ya no me importaba la gente ni el que dirán, solo pensaba en introducirme su gran miembro, hasta que...sus dedos entraron dentro de mi vagina  y fue capaz de calmar ese deseo de locura que estaba a punto de hacerme perder la razón. Me corrí mientras le miraba a los ojos y le pedía una mas por favor.

Mis silenciosos gemidos de placer no consiguieron que nadie tuviera una premiada distracción...Las luces se encendieron, ya habíamos llegado...incluida yo.

Por supuesto, Roxett es una señora y todo lo que empieza, lo acaba.

" Llámame, en cuanto llegues al hotel.Gracias por el vuelo eres un encanto"

lunes, 4 de noviembre de 2013

Roxett y el sexo: Sintiendote

Sus dedos dibujaban sobre mi espalda sensaciones que hacían despertar mi instinto mas carnal. Sentía como ardían sus manos en mi piel blanca y fresca. Bajaba por la espalada y cuando llegaba a la curva de lo que le hacía pecar, volvía a subir. Sus besos en mi nuca y su lengua en mi cuello, era lo único que necesitaba para que encendiera mi fuego. Me sentía atrapada dentro de mi habitación, me encantaba sentir que aunque gritara no serviría de nada...quería ser secuestrada por ese hombre que conocía cada rincón de mi delicado cuerpo. Encontraba los lugares más secretos...y los desvelaba gritando al cielo que yo era suya. Era capaz de poseerme durante horas sin que mi cuerpo dijera basta. Quería mas, no parecía suficiente y yo se lo daba. Su miembro duro se introducía dentro de mi....

Podía leer su mirada mientras me penetraba. Me hacia sentir suya desde el principio hasta el fin, me hacia humedecerme con tal facilidad que su miembro no podía evitar estar dentro. Era tan excitante que no queríamos que acabara nunca, queríamos sudar, mordernos y acariciar cada rincón de nuestro cuerpo para acabar en una explosión de sensualidad extrema. Esa tarde gemí más que hablé, la habitación de Roxett se había convertido en mundo. No había nada ni nadie fuera. Sólo existíamos el sexo y yo...

Placeres imposibles de no sentir. Caricias interminables que hacen de mi una fiera mansa por aquel hombre. Dejando de lado al hombre desconocido para así  reencontrarme con la pieza que faltaba en mi sexo. Seguir aventurándonos en nuestros encuentros mientras descubrimos nuestro sexo. Mi boca deseaba saborear su miembro y mi instinto de fiera deseaba ver como se estremecía  de placer hasta que me diera todo aquello que cumplía con mis expectativas.

Porqué he tenido que despertarme...ya estoy deseando volver a soñar contigo.


jueves, 31 de octubre de 2013

Roxett y el sexo: Callate

Puede ser que me equivoque una y otra vez...que cuando no lo quiero luego lo deseo.
Posiblemente me das orgasmos olvidados, deseos perdidos que reencuentro en tu penetración. Vacilo con tus caricias. Adoro cuando callas porque significa que relatas nuestro sexo con caricias.
No me dejas moverme, ni tan si quiera esforzarme en poseerte. Noto tu esfuerzo de deseo en todas y cada una de las gotas de sudor que caen sobre mi cuerpo desnudo. Me excita esa lengua acorralando mis pezones.

Adoro cuando callas porque estas como ausente, digamos que te obligas a poseerme y hacérmelo mejor que a ninguna. Piensas no quedar a la altura y lo que no sabes es que escribo mientras me humedezco. Te premio utilizando las mil y una posturas que deseas hacerme. Te felicito por no perder esa erección que me vuelve loca. Consigues que estremezca de pasión y deseo que sigas follándome solo como tu sabes hacerlo.

No soy una niña buena, yo no me enamoro, solo me encapricho de tu miembro y de nuestros flujos húmedos empapando nuestro cuerpo. Dicen que la habitación de Roxett no da cabida al romanticismo, así que dame tu semen...rociame todo mi liso pubis con el...y déjame tocarme hasta correrme.

Durante un  silencio de gemidos excitantes, consigo extasiarme sin perder el hilo del argumento...un rico y placentero orgasmo hace que llegue hasta el final de nuestra escena...el silencio inunda la habitación...la luz tenue facilita mi momento ...hasta que...CÁLLATE!!

miércoles, 2 de octubre de 2013

Roxett y el sexo: Soy tu diosa

El primer cruce de miradas definía muchas cosas sobre lo que en un futuro...muy cercano...es decir esta misma noche experimentaríamos.

Pasa el tiempo y el fuego del recuerdo queda implacable al deseo de tenerte en mi habitación. Pensar una vez mas  en lo prohibido , soñar con tu sexo y sentir  que me haces tuya, forma parte de mi manera de ver  la parte mas erótica del  sexo. Lo excitante de pensar en como será tu miembro, tus besos y tu manera de poseer mi parte mas húmeda e intima de mi cuerpo.

Y llegó la noche en la que una llamada de madrugada me sacaría de  mis pensamientos. Era nuestra noche, el momento de ser tu sexo...tu diosa. La habitación de Roxett abría sus puertas una vez mas a lo prohibido. Sintiéndome Eva en el paraíso. Mordiendo la manzana ....y saborendola hasta el último pecado. Mi boca bajaba hasta el punto mas caliente de tu cuerpo, y con solo lamerte podía sentir como se hacía mas grande entre mis labios. Me pides mis juguetes y te lo prohíbo porque necesito que me penetres...y lo consigo. Que rico es tener la virtud de dominar y conseguir lo que te propones.

Dominar es lo que me hace excitarme mas, y atraparte entre mis piernas mientras me penetras  me hace llegar a un estado de locura. Sentirme mojada mientras siento como disfrutas con mi sexo es lo que hace que valga la pena arriesgar al mas desconocido secreto.El miedo de ser descubiertos me excita de tal forma que se bloquean mis puertas al remordimiento. Necesitaba acariciar tu espalda y bajar por la parte mas curva de tu cuerpo, mientras siento que deseas tomar mis pezones e  introducirlos  en tu boca. Me susurras que te encanta vérmelos duros y me gritas que soy una diosa. Llego al éxtasis mientras  te corres por todo mi cuerpo. Me excita tanto oír un orgasmo que no me importa quedar en desventaja.

Empezamos teniendo sexo...y nuestra  primera   conversación fue justo después de que conocieras mi parte mas caliente y me rociaras con tu semen . Que manera mas original de conocer alguien.

Me siento única cuando me dicen...volveré . 

.....Vuelve cuando quieras Paul...Tu diosa tiene algo pendiente contigo...mi orgasmo


martes, 3 de septiembre de 2013

Roxett y el sexo: ¿Acabaste?

Lo he vuelto hacer.
Mi cuerpo ha vuelto a sentir el calor que desprendía el cuerpo del aquel hombre de piel morena y suave. Sus labios eran capaces de llegar a todos los rincones secretos de mi cuerpo.Vibré, hasta empaparme con mi propios fluidos...si...me mojé  hasta no poder decir basta.

Los seres humanos, como los animales, somos capaces de cambiar nuestro estado en milésimas de segundos. Me preguntaba ,mientras me penetraba con lujuria, como era capaz de ser el hombre más tranquilo del planeta a convertirse en esa fiera, que utilizaba su fuerza para hacerme gozar hasta lo mas infinito. Mientras me postraba encima de él, me tiraba del pelo para hacer de mis pechos su fruta del placer.
Él dirigía la escena de sexo más excitante que había tenido en mucho, mucho tiempo. Nuestros cuerpos iban al mismo tiempo, y era imposible parar. Su miembro se introducía dentro de mi con tal facilidad que no hacía falta redirigirlo hasta lo más hondo de mi vagina. Todo estaba controlado....hasta que no pudo mas y se corrió dentro de mi...

Lo he vuelto hacer...acostarme con un tio que nunca llega a la segunda postura...


viernes, 30 de agosto de 2013

Roxett y el sexo: Probando lo prohibido

Las experiencias prohibidas las defino como placeres que todos debemos de experimentar...
Luis era el deseo, la tentación...y el remordimiento de después. Miradas de deseo me perseguían a diario en la oficina, en reuniones...y como todas las tardes, esperábamos que cayera las seis y que el personal se marchara...y allí nos quedábamos él y yo a solas...

Sentía el fuego subiendo por mis piernas al escuchar las palabras de mi jefe diciéndome: " Ya te marchas...?".  Sabía que estaba mal, y eso me ponía mas. Yo caminaba hacia la oficina más escondida, oscura y llena de muebles viejos. El Sólo tardaba milésimas de segundo en llegar a mi....en acercarse y meter su mano en mi rincón ardiente. Me mojaba...con tan solo sentir su aliento. Nos acariciamos como salvajes, lo prohibido era el secreto de nuestra explosión de pasión.

Recuerdo el calor que hacía en esa oficina sin ventanas...y recuerdo como nos desnudábamos. Sentada encima de la mesa, medio tumbaba para que el pudiera penetrarme...me masturbaba mientras me miraba . Me tocaba los pechos,y yo disfrutaba con el dolor de ese placer que nunca me llegó a parecer monótono. Mil y una posturas entre muebles que se amoldaban a nuestras fantasías, todo servía para que fluyeran nuestros encuentros.

Mi boca iba derecha a su miembro en la menor ocasión. Me encantaba lamerle y escuchar sus "Que bueno...Roxett". Sentir sus fluidos en mi boquita era su premio por hacerme llegar al orgasmo con su sexo mientras al mismo tiempo me masturbaba para él. Adoraba esa mirada...y el miedo que sentía  al menor ruido que se escuchaba de fuera. Nunca, nunca nos pillaron y siempre chillaba de placer, mientras me tapaba la boca. Eramos animales.

Mil y un encuentros durante dos años. Orgasmos incontables...y despedidas sin palabras. Salía de nuestra cueva secreta...me sentía como  en otra órbita hasta que me encontraba con la persona menos indicada:

" Roxett! Has visto a mi marido por aquí?"




miércoles, 28 de agosto de 2013

Roxett y el sexo: El mundo para Roxett

Deseando mostrarte todos mis secretos...contarte lo que siento cuando me enredo con otro cuerpo. Experimento con cada caricia, mirada y susurro. Como llego al éxtasis con mi orgasmo.... como disfruto con el tuyo.

Hoy es el día en el que debo de explicar el mundo quien es Roxett y como es capaz de convertir su habitación en pasión. Uno tras otro, se van envolviendo entre sus sabanas...todos dejan un olor, un recuerdo..pero sobretodo dejan una experiencia sexual en la habitación de Roxett.

Todas y cada una de ellas serán contadas, con pelos y señales. Compartidas a ti , lector, ya seas hombre o mujer, quiero que sepas quien es Roxett. Solo decirte, que no soy Ninfomana...solo adoro el sexo. Descubrir los límites de la locura en el placer. No pretendo excitarte, solo enseñarte como se vive el sexo en la habitación de Roxett.

Disfruta de la realidad de cada una de mis experiencias.